domingo, 9 de octubre de 2011

Como una adicción, una droga.

Y una sensación escalofriante te recorre el cuerpo, cierras los ojos y la mente se te queda en blanco, es en ese momento cuando descubres que todo lo que has vivido es una mentira, que nunca hubo amor entre la pareja, que él nunca te quiso, no sabes si llorar de tristeza o gritar muy fuerte de rabia, al final acabas haciendo las dos cosas, tantos te quiero que no contenían sentimiento, tantas promesas rotas, tantos.. ¡arg!, mil preguntas te marean la cabeza, pero la que más resalta: ¿por qué?, estás muy confundida, te sientas en cualquier lado a llorar como nunca creías que ibas a hacerlo, te creas tu propio mar de lágrimas, pataleas como una niña. Cuando se te pasa un poco, solo lloras y se te escapan gritos de la rabia, es ahí cuando no quieres saber más nada del amor, cuando no te quieres volver a enamorar nunca más, porque sabes que tu corazón jamás se reconstruirá. Estás empeñada en mandarlo a la mierda a todo y a todos.. 
Pasan las horas y estás calmada, son las 03:45 de la madrugada, no puedes dormir.. pasan unos minutos y te llega un mensaje al móvil..supones que es publicidad y cuando lo abres.. era de él.. exactamente ponía:
"Sé lo que piensas..y no es verdad, créeme, que yo te quiero mucho, muchísimo, te llamo mañana y hablamos mi vida, que tú eres mi todo..no lo olvides."
Empiezas a llorar..tu madre desde pequeña te enseñó que no te creas lo que te dicen los chicos, que a veces pueden llegar a ser muy inútiles, pero tú caes en su amor de nuevo...


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